martes 28 de mayo de 2024 - Edición Nº2001

Actualidad | 17 sep 2023

GRINDETTI SE CORTA SOLO

Intendentes del PRO contra Grindetti por pagar el bono en Lanús con recursos propios

Porqué se enojaron los jefes comunales amarillos. ¿Qué empujó al interino de Lanús a no esperar la ayuda de Kicillof? ¿Qué avergonzaba a Grindetti en plena campaña? Massa jugó un carta difícil para el PRO bonaerense. ¿Cuál es el truco que pone contra las sogas a los intendentes?


Por: Ricardo Carossino

Néstor Grindetti decidió inaugurar el “sálvese quien pueda” y junto con Diego Kravetz se abrieron del comunicado, rompieron el bloque negociador del PRO y decidieron calmar sus propias aguas para no tener incendios políticos donde se juegan dos candidaturas claves. Era hasta lógico teniendo en cuenta que hacen un culto del supuesto superávit de sus gestiones, pero esto alteró la paz amarilla.

Dijo un concejal de Morón del PRO que además avergonzaba al candidato a gobernador de la oposición quedar como insolvente frente a su competidor y tener que recibir “la ayuda de Kicillof” porque sus gestiones locales no contaban con ese famoso superávit.

Ahora el PRO bonaerense quedó en inferioridad de condiciones para sentarse a negociar con el gobernador Axel Kicillof la condición de la ayuda y eso enfureció mucho a los intendentes que venían militando la boleta de Grindetti gobernador.

Los intendentes de Juntos por el Cambio (JxC) habían insistido hace quince días, en que no iban a poder afrontar el pago del bono sin recibir “un fondo extraordinario”. El comunicado se había difundido desde Olavarría.

“Existe una imposibilidad de la gran mayoría de los gobiernos locales de dar cumplimiento a una medida de este tipo, sin afectar seriamente sus finanzas, en muchos casos, o directamente por carecer de dichos fondos en otros”, advertían los jefes comunales amarillos.

Sin embargo, el conjunto se rompió porque los intereses políticos no son los mismos para todos los macristas. Esto generó un creciente malestar dentro de las filas del ex Grupo Dorrego que se rompió hace tiempo cuando Jorge Macri jugó la personal y se fue a CABA.

El macrismo es tan atípico cuando se opone a cualquier cosa, que demuestra su propia impericia política (por ejemplo, el Impuesto a las Ganancias) y ahora con el bono de 60.000 pesos. En esa jaula de contradicciones, su candidato a gobernador decidió pagar el bono de su propio bolsillo y su compañero de fórmula, el intendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, dijo que no lo puede hacer.  

Dos concejales amarillos de la Primera Sección electoral aseguraron a BonaerenSer que los intendentes macristas que no tienen el dinero para pagar el bono, ni aún con la ayuda que enviará Kicillof, criticaron a Grindetti.

¿Esto le jugaría en contra al presidente de Independiente? Aún no se sabe. El PRO tiene tiempo de acomodar las sandías. Hasta el 22 de octubre, se pueden calmar los ánimos, pero hay bronca, confesaron a este medio.

Hay intendentes del PRO que no necesitan a Grindetti, sobre todo porque en sus municipios tienen autonomía política. Pero no dejan de resaltar que también el candidato a gobernador necesita a los intendentes, por eso no entienden porque en Lanús “se cortaron solos”.

Aún con protestas de otro contexto, que son legítimas, como la deuda de Provincia para obras públicas, el intendente de Lanús, Diego Kravetz, decidió torcer el brazo y pagar el bono a los trabajadores municipales, haciendo principal hincapié en que lo hará con recursos del propio municipio.

La presión se hizo sentir. En diálogo con Política del Sur, el titular de los municipales de ATE, Walter Pintos, reclamaba semanas atrás: “Hay una convocatoria recién para octubre de paritaria y de un 26 por ciento, es una tomada de pelo”.

En ese sentido agregaba: “El Gobierno puso una pauta de un bono de 60 mil pesos y Grindetti no tiene que profundizar el conflicto. A él se lo votó para que sea el ejecutivo del municipio, no para que relate la realidad”.

Pintos fue la comadreja en el gallinero amarillo. Lo que menos necesitaban en el distrito del candidato a gobernador era una serie encadenada de protestas de los diferentes gremios municipales de Lanús y se cortó por lo sano: pasen a cobrar.

Por supuesto que se hizo el anuncio criticando la verdadera situación económica del país, tanto como para despegarse de la obligación política que Sergio Massa les impuso con el pago del bono, pero a ningún trabajador le importa mucho la justificación. Al cabo la buena noticia es que los castigados bolsillos de los municipales tendrán un pequeño alivio.

Pero lo que Grindetti y Kravetz no esperaban era el reclamo interno de sus propios socios políticos, como los otros intendentes que se quejan de la medida y de la ayuda de Kicillof. El gobernador dispuso la creación del Fondo Especial de Asignaciones Extraordinarias Salariales para Municipios y se asistirá mediante ayudas financieras reintegrables.

Ahí está la madre del borrego. La protesta es por el término “reintegrables”. Hablando en criollo: Kicillof les presta el dinero que tendrán que devolver. ¿Por qué están enojados con el reintegro? Si ganan la elección no tendrán que pagar, reflexionó una fuente del gobierno bonaerense. ¿No creen que Grindetti sea el próximo gobernador?

Días atrás, los jefes comunales de Juntos por el Cambio reclamaron que el dinero que pidan sea no reintegrable, y solicitaron una reunión urgente con Kicillof. De acuerdo con lo dispuesto por la administración bonaerense, el dinero debe ser devuelto por las comunas en diciembre de 2023, vía descuento de coparticipación.

Mariano Barroso, intendente de 9 de Julio, fue de los primeros en confirmar que pagará la suma fija. Lo imitaron José Luis Zara de Carmen de Patagones, Guillermo Britos de Chivilcoy y Kravetz.

Quién renegó fuertemente de la medida y se opuso a la decisión de Grindetti en Lanús, fue el larretista de Tres Febrero, Diego Valenzuela: “Cada intendente define en función de su realidad de recursos, y además cada municipio tiene su propia paritaria. No es necesario que nos digan desde afuera cuál es la paritaria que debemos tener”.

“Lo reclamó Grindetti en las redes, y (Ezequiel) Galli, y (Julio) Garro, y otros intendentes: tenemos deudas de fondos acordados con la Provincia de Buenos Aires. Se nos complica mucho. En mi caso, tengo fondos de obras por más de cien millones. Todavía no pude cerrar el Fondo de Infraestructura Municipal (FIM) 2022, imagínate”, puntualizó Valenzuela.

Según una de las fuentes de Tres de Febrero, había un acuerdo de que los intendentes amarillos jugarían en bloque contra la decisión de Massa, pero Kravetz rompió el cerco y decidió poner la plata, dejando en una situación de flexibilización política a sus pares del PRO.

Julio Garro en La Plata también quedó de a pie. La Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) seccional La Plata está llevando a cabo un paro total de actividades, con cortes en puntos claves de acceso a la ciudad, como la Autopista Buenos Aires-La Plata y el centro, en reclamo de una urgente apertura de las negociaciones paritarias y el pago del bono.

El candidato a vicegobernador del PRO, incluso también quedó fuera de los parámetros de la campaña de Juntos por el Cambio porque a diferencia de Grindetti, ha decidido pagar el bono, siempre y cuando Kicillof no le reclame el dinero en diciembre.

El Gobierno nacional había explicado con picardía que la medida era “una convocatoria, una invitación, pero no una imposición” a las provincias y a las comunas para que decidan si querían pagar o no el bono. Al cabo, la amable invitación de Massa, parece que fue para que todo termine mal en el macrismo, como terminan algunas familias en Navidad.

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