miércoles 08 de febrero de 2023 - Edición Nº1526

Conurbano | 22 ene 2023

REUNIÓN SUSPENDIDA

Se tensa la pulseada entre la liga de intendentes y Kicillof por la candidatura bonaerense

¿Por qué los jefes comunales no se reunieron? Según indagó Bonaerenser hay conflictos de índole electoral. El FDT busca candidato contra Santilli. Kicillof divide las aguas.


Por: Ricardo Carossino

El encuentro de intendentes del conurbano bonaerense que se llevaría a cabo este fin de semana pasado se postergó. No trascendieron las verdaderas razones de la suspensión. Bonaerenser charló con algunas fuentes involucradas y pudo saber que los motivos obedecieron a que no cierran preacuerdos necesarios para el armado del frente 2023.

El encuentro habría pasado para febrero, a la espera de que la Liga de Intendentes aliada a Máximo Kirchner engorde, porque el gobernador Axel Kicillof se encarga de bajar con el Estado a los Municipios y dividir las aguas.

Pero al mismo tiempo surgen otras preguntas: ¿habrá fumata blanca entre el gobernador Axel Kicillof y los jefes comunales? ¿Será de la partida el alfil bonaerense de Cristina Fernández de Kirchner?

Carlos Bianco, jefe de Asesores de Kicillof,  de cara a las elecciones 2023, opinó que que “lo más natural y lógico” es apuntar a una relección aunque sometió esa decisión a “las consideraciones sobre la estrategia y la táctica política que se vayan a llevar adelante”.

Pero esas ambiciones no son antojadizas, sino todo lo contrario, porque nadie asegura un triunfo hoy en la Provincia, ni Axel Kicillof ni el diputado nacional Diego Santilli. Y ahí parece estar la madre del borrego. Hay encuestas que dan una paridad cerrada entre ambos contendientes (exceptuando las de Clarín que hasta publicó que Gustavo Posse podía vencer al primer mandatario bonaerense), por lo que los varios intendentes tienen una mirada distinta a la del gobernador.

No es un tema fácil la Provincia de Buenos Aires. Es nada menos que el 37% del padrón electoral nacional y en ese porcentaje, el conurbano manda. Por esa razón, ya en el comienzo de un año electoral, donde el peronismo está contra las sogas como nunca lo había estado desde 1999 (cuando entre la Alianza y Domingo Cavallo, se llevaron el 59% de los votos, contra el 38% de Eduardo Duhalde), lo ánimos en lugar de calmarse para encontrar estrategias de unión, se tensan al calor de las ambiciones.

El empate técnico (por el momento) se conoció hace una semana a través de una muestra de la Consultora CB. La encuesta midió un escenario donde se juegua un mano a mano entre Santilli y Kicillof. En esa elección, según la foto de enero, el candidato del PRO mide 33,1% y el representante del FDT, llega a 32%.

Dada la polarización que ya se empieza a vislumbrar, entre un kirchnerista y un macrista que tensan la elección desde los extremos, los intendentes ven otro escenario posible y esa es la razón por la que se suspendió el encuentro, según confió a Bonaerenser una fuente cercana a un ministro bonaerense.

A nivel nacional, se habla de ir a una elección moderada por el medio, donde Horacio Rodríguez Larreta se enfrente a Sergio Massa. Desde esta perspectiva, los jefes comunales leen esta receta también en sus territorios por eso, muchos opinan que un jefe comunal sin tanta exposición K, tendría que ser el candidato para pelearle a Santilli.

Hace un mes, el diario web Política del Sur había adelantando de alguna manera la jugada de Martín Insaurralde, en la que el jefe de Gabinete sería la figura elegida para moderar el escenario electoral y completar la estrategia anti grieta.

Se esperaba para la semana pasada que existiera un consenso un poco más amplio del que hay, para que los poderosos alcaldes del conurbano se sentaran en una misma mesa, pero Kicillof, está dividiendo el tablero provincial y hay intendentes que empiezan a jugar para él.

Desde hace tiempo, varias fuentes del peronismo provincial, insisten a PDSur que Kicillof encabezando la boleta de senadores nacionales sería la táctica ideal para asegurar los votos kirchneristas a nivel nacional dado que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner no será candidata, pero otros como el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, aún no dan a la dama por caída y eso confunde el escenario para todos.

La idea de la Liga de Intendentes parece estar suspendida. Insaurralde tampoco termina de lanzarse o de alentar los rumores de su candidatura. En su entorno no están seguros si la precaución puede jugarle a favor o en contra al intendente con licencia de Lomas de Zamora, que por el momento al ver la sorpresiva división que operó el gobernador, habría arbitrado para que la liga no se reuniera.

En el poroteo inicial, por el lado del gobernador se estarían contando los apoyos de Juan José Mussi (Berazategui), Lucas Ghi (Morón), Federico Achaval (Pilar), Fernando Espinoza (La Matanza), Gastón Granados (Ezeiza), Julio Zamora (Tigre) o el ultracristinista Mario Secco de Ensenada, además de sectores gremiales como Camioneros, ATE, la CTA de los Trabajadores y SUTEBA. También habría alcaldes del interior de la provincia como Gustavo Barrera (Gesell), Pablo Zurro (Pehuajó), Sergio Bordoni (Tornquist) y Jorge Paredi (Mar Chiquita).

Por el lado de Insaurralde, estarían la mayoría de los dueños distritales peronistas restantes, sin la definición categórica por ahora, del ministro y hombre fuerte de San Martín, Gabriel Katopodis y el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi. Un caso aparte es el de Juanchi Zabaleta de Hurlingham que operó una nota con el diario La Nación en la que salieron perjudicados sus pares del conurbano y ahora no se sabe bien para qué bando se inclina, ya sea dentro o hasta por fuera del Frente de Todos, pero se lo cuenta con enfrentado a La Cámpora por lo tanto del lado de Kicillof.  

De todos modos, según transcendió desde el kirchnerismo de la Primera Sección Electoral, por una fuente del massismo de Morón que dialogó con este diario web, MI contaría con el apoyo “casi cantado de Máximo (Kirchner) y Sergio (Massa)”, sabiendo ambos que “Axel levantaría mucho la boleta nacional con el voto K, si fuera candidato a senador nacional por la Provincia”.

En el mientras tanto, la precaución reina en las filas del FDT bonaerense porque al tiempo que Insaurralde mantiene un silencio zen respecto de sus ambiciones, el gobernador se refirió a su reelección y dijo en su recorrida por la costa atlántica la semana pasada: “Estoy para hacer otro mandato porque me gusta. Creo que armamos un muy buen equipo, pero las candidaturas se resolverán en conjunto”.

La falta de un primer borrador de consensos y acuerdo electorales fue lo que hizo suspender el encuentro de la Liga de Intendentes y se planea para febrero una foto peronista con Máximo, una imagen más acorde a Insaurralde que a Kicillof, a menos que para ese momento el gobernador tenga ya una proyección nacional para aportar votos K.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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